Por La Inefable Luz
Estrofa 1
Por la inefable luz del día, Que tanto alegra el corazón, Al despertarnos diariamente, Cuando admiramos el fulgor, De una alborada rubia y bella: ¡Gracias sean dadas a mi Dios!
Estrofa 2
Por el aroma de las flores En cuyas galas de color Vemos la mano omnipotente Cuyo pincel las matizó; Por tantas, tantas maravillas: ¡Gracias sean dadas a mi Dios!
Estrofa 3
Por ese pan de cada día Que el concede con amor Infatigable, bueno y santo, A todo ser de la creación Por ese pan que nos da vida ¡Gracias sean dadas a mi Dios!
Estrofa 4
Y Por el techo que nos cubre Y por su santa bendición, Y por la vida de mis padres Que me arrullaron con amor… Por tantas dádivas preciosas ¡Gracias sean dadas a mi Dios!
Estrofa 5
Por esa chispa milagrosa De inteligencia que el nos dio, Para pensar en lo infinito Con alas bellas de amor… Por ese excelso privilegio: ¡Gracias sean dadas a mi Dios!
Estrofa 6
Por esa dicha tan insigne Que en su piedad nos dispensó, Mandando a su hijo sacrosanto A consumar la redención De los humanos pecadores: ¡Gracias sean dadas a mi Dios!